Arcano: Caballero de Oros
Tenía que ser un arcano relacionado con el fuego, el que dirigiera la energía presente durante esta lunación. Los oros, relacionados con la fuerza del verano, traen consigo la promesa de materializar aquello que ya hemos trabajado. El invierno se terminó al llegar Imbolc y pareciera que la Rueda del Mundo se descongela poniendo en marcha su mecanismo evolutivo. ¡Es hora de ponernos a trabajar! y enfocar toda nuestra energía en darle calor al campo, al medio que usamos para proveernos del sustento diario. Atrás quedaron ya la melancolía, los días de Samhain y de Yule en que veíamos una película acurrucados en la cama. Es momento de montar ese caballo y darle indicaciones para que durante todo el año nos lleve a los mejores lugares donde podamos comerciar nuestras mercancías de forma justa y a un buen precio, para al llegar el momento de la cosecha, tener las alforjas llenas de monedas.
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Consejo: El Diablo
¡Un buen consejo sin duda! Ante una temporada que pinta difícil, ante un corazón roto, ante las exigencias de los pagos diarios, es probable que pensemos que debemos "vivir para trabajar". El Diablo en esta posición es un buen recordatorio de que debemos aprender a ser justos en las medidas de lo que damos, recibimos y nos concedemos. Este año, una importante consigna es que todo el avance que se tenga será personal, sin mesías redentores de las masas de por medio, así que no esperes que otros te resuelvan la vida, porque no lo van a hacer. Están demasiado preocupados en resolver la suya y además no es su trabajo. Este arcano nos recuerda que trabajar de más o de menos nos consumirá en la misma forma. Pon manos a la obra, deja la flojera en la cama y sal a trabajar, pero ojo, cuando den las 7 regresa a casa a convivir con tu familia, habla con ellos, ve la forma de apoyarlos en sus problemas. No te olvides que la obsesión no es buena en ningún sentido, pero la falta de asertividad, de ambición y de astucia, también pueden dañarte en varias áreas de tu vida.
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Geometría a trabajar: 49 Heptágono
Y como suele hacer siempre, esta geometría a trabajar, que en realidad es la forma de poner en práctica los dos arcanos anteriores, las instrucciones, nos habla de armonía. La lunación anterior nos enseñaba (con el Núcleo) que debemos echar a andar esas partículas alrededor para que todas trabajen por el mismo fin. Con el Heptágono, las instrucciones son el seguimiento de este trabajo: una vez que has puesto en marcha la maquinaria, es preciso que la vuelvas cíclica, que le des un ritmo, una cadencia. El número 7 nos habla de ciclos completos, de manifestación de la energía en cosas tangibles. Tal como la escala musical, es preciso que asignemos cada nota a una raya del pentagrama, es decir, que le demos el lugar que le corresponde a cada cosa, persona, emoción, etcétera. No se puede escribir una música hermosa con una sola nota, como no se puede vivir una vida plena solo trabajando y ganando dinero. Es preciso que distribuyamos nuestros horarios y tareas para que todas nuestras necesidades y las de los nuestros queden cubiertas, no solo las materiales, sino también las emocionales, las de salud, etc.
Para lograr una melodía sin igual se requiere la sabiduría para con solo 7 notas, crear las combinaciones perfectas que agraden a los sentidos. ¿Qué aspectos de tu vida son para ti esas notas?
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